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jueves, 18 de febrero de 2010

Los peligros de los plaitos entre creyentes!


Los peligros de las pequeñeces de la vida
Pleitos entre creyentes

“Si alguno de ustedes tiene un pleito con otro, ¿cómo se atreve a presentar demanda ante los inconversos, en vez de acudir a los creyentes? ¿Acaso no saben que los creyentes juzgarán al mundo? Y si ustedes han de juzgar al mundo, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar casos insignificantes? ¿No saben que aun a los ángeles los juzgaremos? ¡Cuánto más los asuntos de esta vida! Por tanto, si tienen pleitos sobre tales asuntos, ¿cómo es que nombran como jueces a los que no cuentan para nada ante la iglesia? Digo esto para que les dé vergüenza. ¿Acaso no hay entre ustedes nadie lo bastante sabio como para juzgar un pleito entre creyentes? Al contrario, un hermano demanda a otro, ¡y esto ante los incrédulos! En realidad, ya es una grave falla el solo hecho de que haya pleitos entre ustedes. ¿No sería mejor soportar la injusticia? ¿No sería mejor dejar que los defrauden? Lejos de eso, son ustedes los que defraudan y cometen injusticias, ¡y conste que se trata de sus hermanos! ¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios. 1 corintios 6:1-11


La ciudad de Corinto fue especial para su época; destruida y vuelta a fundar, tuvo como colonizadores a libertos adinerados, que en su deseo de convertirse en señores no escatimaron esfuerzo en comprar esclavos y hacer bella su metrópoli. Corinto fue una ciudad de esclavos; unos con dinero y posición, otros con amargura y envidia. La historia cuenta que una de las características mas peculiares de la ciudad era la inclinación de sus habitantes a resolver cualquier problema por la vía de los tribunales, hasta hoy se guardan registros de las peleas que los corintios sostenían por “quítame esta paja”.

En este contexto, los cristianos de Corinto sentían tensión de resolver sus diferencias por la misma vía, muchos de ellos no habían dudado en acudir a los tribunales a demandar a sus propios hermanos, por causas que iban desde la estafa hasta “el no haber sido saludados cariñosamente”.

A ellos les escribe Pablo para enseñarles verdades que tienen vigencia hoy:

Hay problemas entre los cristianos:

Algunos de nosotros hemos sentido decepción al descubrir que todo lo que brilla no es oro ¡cuántas lágrimas por las fallas de mis hermanos! Pero Jesús fue sabio al advertir a sus discípulos:. “Imposible es que no vengan tropiezos”; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale” (Luc. 17:1-4).
Pablo aconsejó apartarse de los que originan problemas “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos” (Rom. 16:17); y tener mucha paciencia entre nosotros mismos “… soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” (Ef. 4:2).

La iglesia no es el lugar 100% perfecto, pero es el pueblo de Dios redimido y aunque todavía mostramos las huellas de nuestra humanidad, somos -por la gracia de Dios- la gente mas maravillosa y buena de la tierra ¿sabe por qué? ¡Porque Dios esta con nosotros!

Los problemas vienen por las pequeñeces de la vida:

Los versículos. 2, 3 y 4 hablan de “cosas muy pequeñas” o “cosas de esta vida”; detrás de estas frases esta la palabra biotikoV, que se refiere directamente a los asuntos de la vida diaria (comida, bebida, vestido, vivienda, educación, relaciones sociales, etc.). Los problemas de Corinto surgieron por no saber manejar las cosas pequeñas y ordinarias.
Es interesante encontrar la causa de todas las dificultades de esta iglesia: No era la falta de dones espirituales, no era la escasez de convertidos, no era la incapacidad de los líderes, no era ninguna causa de las que podamos imaginar ¿Cuál era entonces?

biotikoV es usada en Luc. 21:34 “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”. Cuando las “cosas de la vida” se vuelven motivo de afán, entonces estamos frente a la semilla de un gran problema.
Los asuntos de la vida cotidiana no deberían ser motivo de preocupación (Mat. 6:25-34) Cuando le asignamos mayor importancia, se debe a que estamos mirando las cosas según la apariencia y no por fe (2 Cor. 10:7). Los asuntos de la vida cotidiana no deberían ser motivo de diferencia (”Sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad” 2 Cor. 8:14) Si tienen más, no eres más; si tienes menos, no eres menos.

Frente a los atropellos: SUFRE.- Frente a la situación en la Iglesia, a la realidad de hermanos que se dedicaban a fastidiar y estafar, a ofender e insultar; el consejo de Pablo va en dirección contraria a la corriente de este mundo: adikeisqe traducida como “sufre el agravio” viene a significar: Recibir maltrato pasivamente ¿Estas metido en un problema que no iniciaste? Quédate quieto, actúa como si fueras el responsable y recibe las consecuencias. Pero puedes exclamar ¡No es justo! La clave esta en no responder, sino quedarse quieto.

El Nuevo Testamento está lleno de pasajes que nos hablan de no actuar, sino asumir una actitud pasiva; por ejemplo Mat. 5:30; Rom. 12:17; 1 Tes. 4:6. Un caso bíblico es lo sucedido entre Filemón y Onésimo “Y si en algo te daño, o te debe, ponlo a mi cuenta” (vers. 18). Es claro que no debemos actuar como se nos ha tratado, hacerlo seria igual a contaminarnos de la misma injusticia.

No te piden que seas tonto, sino que cuides tu vida ¿De qué vale recibir una ofensa y ofender igualmente? La clave esta en responder sin maldad. Puedes reclamar tu derecho, para eso hay canales, pero no debes hacerlo con ira o sed de venganza “No digas: Yo me vengaré, espera a Jehová, El te salvará” (Prov. 20:22). Medita en Luc. 16:10 “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”

Una Palabra griega más con profundo significado es apostereisqe traducida como “sufre el ser defraudado” viene a significar: Si te han robado, acepta que ya perdiste; tiene que ver con aceptar una pérdida. Podríamos pensar que es una actitud derrotista, pero la única manera de recuperar lo perdido es asumiendo que ya se fue y, que debemos volver a luchar.

En aquella época, a diferencia de la actualidad, no había el derecho a reclamar; los trabajadores debían soportar los abusos y atropellos de los ricos. Unos vivían resignadamente, otros abusivamente. Pero Dios observaba todo para entregar lo que cada uno merecía “He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos” (Santiago 5:4).

El aceptar que me han robado tiene como propósito guardar mi vida de pecado “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” Luc. 12:32-34.

Conclusión: Lamentablemente la lección fue hermosa y radical; pero los corintios no fueron obedientes, en vez de sufrir, ellos fueron causa de sufrimiento y lucha unos contra otros. El apóstol escribe “Pero vosotros cometéis el agravio y defraudáis, y esto a los hermanos” Si eres cristiano, entonces tienes la fuerza de Dios para perdonar y pedir perdón ¡Hazlo hoy! Y empieza a construir una vida digna del nombre de nuestro Dios.

Autor: Miguel A. Bardales



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lunes, 15 de febrero de 2010

Pelea Justa!

El escritor Charlie W. Shedd nos da Nuestras siete reglas oficiales para una pelea justa y limpia en el libro que escribió para su hija: Cartas a Karina:

1. Antes de empezar debemos estar de acuerdo en que es el momento adecuado.

2. Recordemos que nuestro único propósito es comprendernos mejor.

3. Revisaremos nuestras armas con frecuencia para asegurarnos de que no sean mortales.

4. Bajaremos la voz un decibel en vez de subirla dos.

5. Jamás discutiremos ni revelaremos en público las cosas privadas.

6. Analizaremos un armisticio cuando cualquiera de los dos decida decir basta.

7. Cuando lleguemos a un acuerdo, dejaremos el asunto de lado hasta que ambos acordemos que se necesita discutirlo más.

Shedd afirma: No es poca la pasión que produce un buen matrimonio el transitar el camino de las diferencias. Aprender a zigzaguear por los enredos; analizar la reacción del otro cuando está bajo presión; manejar las emociones mutuas con inteligencia; todo esto ofrece un desafío que sencillamente no se logra superar por pura diversión y entusiasmo.

Una disputa es la mayor distancia entre dos ideas.
Efesios 4:26
Si se enojan ustedes, no cometan el pecado de dar lugar al resentimiento.
¡Jamás se ponga el sol sobre su enojo!


By http://www.renuevodeplenitud.com/cristianos/reflexiones

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miércoles, 3 de febrero de 2010

Sera que algo malo puede convertirse en bueno?

Mi hijo había pasado el día conmigo en el trabajo. Lo pasamos de maravilla, y hasta dimos un recorrido por los túneles "encantados" que hay debajo del viejo hospital donde trabajo. Después hubo pastel y helado para los niños de los trabajadores. Todo iba muy bien hasta que cometí un serio error.

Tengo un compañero de trabajo que, aunque es una buena persona, tiene valores para la crianza de sus hijos, diferentes a los míos. Temprano en el día, tuve que pedirle a su hija (de la edad de mi hijo) que no terminara de contar un chiste vulgar. A lo largo del día pudimos evitar situaciones incómodas como esas. Pero, cuando se acercaba el final de la tarde, mi colega y sus hijos se pusieron a ver un video en la Internet de un comediante que ven con frecuencia en su casa. Mi hijo y yo mirábamos la pantalla cuando el humorista contaba chistes que, sin duda, no eran apropiados para un niño de nueve años. La peor parte fue que yo me reí de los chistes, antes de caer en cuenta de lo que estaba sucediendo. Un sentimiento de vergüenza se apoderó de mí al imaginar lo decepcionado que debía sentirse mi hijo.

Había esperado demasiado tiempo para ponerle fin a la situación, y hasta di la impresión de que me parecía bien aquello de lo cual nos estábamos riendo. Tuve esa sensación de angustia que experimentamos cuando nuestros hijos nos están viendo hacer algo que es exactamente lo contrario a lo que les hemos enseñado.

Ya en casa, mi hijo me dijo: "Te reías porque estabas tratando de no herir sus sentimientos". Pero lo dijo de una manera que indicaba que estaba tratando de justificar lo que yo había hecho. Esto no era lo que yo quería que él aprendiera de este incidente —que está bien no ser fiel a nuestros principios sólo para proteger los "sentimientos" de otros. Yo sabía que tenía que rectificar la situación.

Hay una parte de nosotros que quiere que nuestros hijos piensen que somos unos superhéroes. Es fácil cuando tienen cinco años de edad porque todo lo que uno hace es correcto para ellos. Yo solía decirle a mi hijo: "Todo el mundo comete errores", y su respuesta inmediata era: "pero tú no…" Me reía y trataba de explicar que, por supuesto, yo también cometía errores. En aquel entonces, él no estaba convencido de mi capacidad de errar. Me asombraba saber cómo podía alguien pensar, especialmente mi propio hijo, que yo no cometía errores. Lo que he aprendido desde entonces es que ser admirado no es la única razón para "hacer lo correcto" como padre.

Más allá de nuestra necesidad de ser respetados por nuestros hijos, hay otras razones legítimas para ser un buen ejemplo. Como padres, nos esforzamos por el consejo bíblico de "instruye al niño en su camino" (Pr 22.6), y sabemos intrínsecamente que la mejor manera de hacerlo es mediante el ejemplo. Por tanto, nos esforzamos por hacer bien las cosas, de predicar con el ejemplo, no sólo con palabras. Aunque algunas veces fallemos.

Por fortuna, tratar de hacer todo bien no es la única manera para ser un buen ejemplo. Hay otra forma: mostrándoles a nuestros hijos cómo enfrentar nuestros errores. Proverbios nos dice que el necio nunca aprende de sus errores (26.11). ¿No debemos mostrarles a nuestros hijos cómo no ser unos necios? Podemos demostrarles cómo pueden recuperarse de los inevitables fracasos que encontrarán en la vida.

El primer paso para enseñar a los hijos a aprender de nuestros errores es reconocer que hemos errado. Podemos utilizar la situación como una oportunidad para enseñar. ¿Qué ha hecho usted que estuvo mal? ¿Por qué era incorrecto? ¿De qué otra forma lo haría la próxima vez? Nuestros hijos nos necesitan para ser fuertes, pero también necesitan saber que somos lo suficientemente fuertes como para reconocer cuando nos equivocamos. ¿No esperamos nosotros lo mismo de ellos? Además, ¿qué niño quiere estar a la altura de la imagen (falsa) de un padre perfecto?

Mi conversación con mi hijo sobre el incidente en el trabajo terminó mejor de lo que yo esperaba. Le dije: "No, lo que hice estuvo mal. Fue mi culpa. Cometí un error".

Una vez que reconocí que había actuado mal, la conversación se hizo más fácil. El peso de tratar de ser perfecto a sus ojos se me hizo liviano, y pudimos hablar sobre cómo manejar situaciones como estas cuando se le presenten en la vida.

Al final, terminé con una sensación de triunfo, ya que Dios me ayudó a convertir el fracaso en éxito. Mi hijo resumió perfectamente lo que había sucedido:

"De acuerdo, papá. Nadie es perfecto".
Por Richard VanCleave
Ayudar a nuestros hijos a aprender de nuestros errores

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Esta usted Seguro que ira al cielo a estar con Dios ?

Si Dios preguntara , Por que debo dejarte entrar en mi Cielo??
Si uste no esta seguro de la respuesta o tiene dudas por favor siga leyendo; esta puede ser la mejor inversion de tiempo o la mas importante de su vida!.

Como podemos estar seguro que iremos al cielo ??
La Biblia dice que debemos saber algunas cosas primero antes de estar seguro de eso.

En Juan 5:13 dice Estas cosas las he escrito para que sepais que teneis vida eterna. Primeramente el Cielo , la vida eterna es un regalo . Dios dice en su palabra que La dadiva o regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesus Romanos 6:23 Si un Regalo y como todo regalo no se puede ganar , por lo tanto ningun esfuerzo personal ninguna buena obra ninguna actividad religiosa de Ud haga le conseguira un lugar en el CIELO.

Efesios dice Porque por Gracias sois salvo por medio de la fe no por obras para que Nadie se Glorie.
Porque nadie puede ganar el cielo por sus propios meritos? Por que todos pecamos y estamos destituidos de la Gloria de Dios. Romanos 3:23. El Pecar es transgresion a la Ley de Dios , incluye cosas como la mentira , la hipocresia , los malos pensamientos , las pasiones desordenadas , robar , etc. Y por causa de esto No puedes salvarte a ti mismo . Si Ud . esta deseando salvarse por su buena conducta , por que talvez dice no he hecho nada malo !! entonces sabe cuando bueno tiene que ser? La Biblia dice que tendra que ser perfecto y la Biblia dice : Sed pues perfecto como mi padre que esta en los cielos es perfecto. Mateo 5:48 Porque cualquiera que guarde toda la ley pero ofendiere en un punto se hace culpable de todos. Santiago 2:10

Con un estandar tan alto nadie podra salvarse. Pero sin embargo a pesar de nuestros pecados Dios es misericordioso Y ha enviado a su unico Hijo Jesus a morir en la cruz a derramar su sangre para quitar el pecado del mundo. Dios es Justo y necesita castigar el pecado de la humanidad la Biblia dice que la paga del pecado es muerte pero tambien dice que el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesus , Mas a todos lo que en el cree no se perderan y tendran vida eterna , pero necesitas creer en que Dios ha enviado a este mundo a su unico hijo a morir en la cruz para darnos la salvacion , sin poner mas ya Dios lo ha hecho todo. Solo necesitas confiarte tener fe en que Dios te ha dado ese regalo aceptarlo y seras salvo. Si esta es tu decision , te felicito porque es la mas importante de tu vida .
Si tienes dudas preguntas , escribe trataremos de ayudarte.


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