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lunes, 21 de diciembre de 2009

Es servir a Dios una perdida?

Judas era un hombre que conocía el precio de cada cosa, y también de aquello que no tenía ningún valor. Con la eficiencia propia de un administrador, calculó de inmediato el monto del derroche de María. Al precio de hoy, el perfume derramado sobre Jesús habría representado un despilfarro de miles de dólares. Si no conociéramos el resto de la historia, consideraríamos legítima la queja de Judas. ¿Era aceptable su actitud? ¿Se podía llamar eso buena mayordomía?

Juan nos cuenta los motivos detrás de la queja de Judas. «Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella» (Juan 12: 6). No estaba preocupado por los pobres, sino por él mismo. El lema de su vida era “Menos para Jesús y más para mí”.

La actitud de Judas no es muy diferente de la de muchas personas hoy. Como los fariseos, dan solamente lo que Dios requiere. Muchos se preguntan: «¿Cuál es la cantidad mínima que puedo dar o hacer y seguir, pese a ello, considerándome cristiano?» Se va a la iglesia sin un sentido del deber, sin un profundo deseo de adorar; se lee la Biblia apresuradamente, y ni siquiera se tiene interés de información, y menos de transformación; se ora si queda tiempo, y se termina sin comunión con Dios; se ponen algunas monedas en el plato de ofrendas si nos quedó cambio, pero no se ha puesto el corazón.

Frecuentemente, los que menos se interesan en servir y ayudar en la causa de Dios son los que se quejan y critican duramente, y sin contemplaciones, a los heraldos del evangelio en su lucha diaria por el reino de Dios.

En cambio, los que menos critican o se quejan son los que trabajan con denuedo y son colaboradores generosos. Están dispuestos a tomar su trinchera en el conflicto espiritual que tenemos diariamente.

Este era el caso de Judas. A él no le interesaban los pobres; los veía como una molesta carga social.

Consideraba que se deleitaban en el ocio y que carecían de creatividad. Los motivos de Judas eran egoístas. Se veía a sí mismo como merecedor de todos los reconocimientos y todo el respeto por sus actuaciones brillantes como gerente de la bolsa del Maestro. Para él, todo acto altruista era un desperdicio, se quejaba e importunaba a Jesús con su pretendida astucia en el uso de los recursos. Unas horas después, el Salvador lo llamaría «hijo de perdición» o, literalmente, “hijo del desperdicio”.

Jesús es amor. Todo lo que le entregues será ganancia multiplicada por mil. No es ningún desperdicio rendirse a sus pies y prometer lealtad a su nombre. Judas, se equivocó. Acierta tú.

By Devocionales Cristianos en
www.devocionalescristianos.org


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viernes, 18 de diciembre de 2009

Porque Santa Claus!?



Deberiamos de enseñar a nuestros niños desde temprana edad acerca del nacimiento de nuestro Salvador !! muchas veces les enseñamos de Santa Claus o Sanicolas !! pero no les decimos lo que realmente significa la navidad ~~ Jesus es la razon de la navidad . Esto tendria mas sentindo y es una realidad , no enseños una mentira al fin no es Santaclaus el que les da los regalos , La navidad es un regalo que nos ha dado Dios un Salvador . Asi que digamos la verdad a nuestros hijos ! . No mintamos y que viva la verdadera navidad.

Mateo : 2:1-12




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Que es la Navidad?

El Regalo de Dios es la Santificación…

Hoy es víspera de Navidad. Y la realidad de 2 a los Corintios 9:15 repercute en nuestros corazones. “¡Gracias a Dios por su don inefable!” La Navidad se asocia con el dar, porque Jesús es un regalo. No es difícil hacer de Romanos 6:23 un texto de la Navidad. “El regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” La primera Navidad fue el regalo de Cristo viniendo al mundo para comprar para nosotros la vida eterna al morir en lugar nuestro y resucitar. Y esta Navidad—como todas las Navidades—es un tiempo cuando Dios aun está dando. La encarnación es pasado, una vez y para siempre. Nunca más se repetirá. Pero la santificación es presente. Y todos los verdaderos creyentes la están experimentando en alguna medida. Y esto también es un regalo. De eso es de lo que quiero hablar esta mañana. Nuestro texto es Romanos 6:22-23.

Si (1) la vida eterna es un regalo, como Romanos 6:23 dice que es (“el regalo de Dios es vida eterna”) y no un pago—No es algo que usted gana, no es algo que usted merece—y si (2) esta vida eterna es el resultado (no un pago) de la santificación, como el versículo 22 dice que es, entonces la santificación debe ser también un regalo.

Permítame tratar de mostrarle esto un poco más de cerca desde la misma expresión de Romanos 6:22 y su conexión con el versículo 23. El versículo 22 dice, “Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna.” Por tanto la vida eterna es el resultado o el final de la santificación. O viceversa, la santificación es el proceso de llegar a ser más como Cristo de un grado al siguiente (como dice 2 a los Corintios 3:18) lo cual termina en la vida eterna. Usted puede decirlo de las dos maneras. Usted puede decir que la vida eterna es el resultado de la santificación. O usted puede decir que la santificación es el camino que conduce a la vida eterna.

…Porque la Vida Eterna Es un Regalo
Ahora note la relación entre el versículo 22 y el 23. El versículo 23 comienza con “pues” o “porque.” Esta es una palabra crucial para comprender como la santificación y la vida eterna se relacionan entre sí. Entonces, ¿cuál es el argumento en el versículo 23 sobre la vida eterna? Está en la segunda mitad del versículo: “…pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Unamos pues los dos versículos con este conector que Pablo usó: La vida eterna es el resultado de ser libertados del pecado, hechos siervos de Dios y dar fruto en santificación, “pues”—porque “la vida eterna es un regalo.”

¿Ve usted lo que eso está diciendo? El versículo 23 no está independiente. Es el terreno, la base, el argumento, el fundamento del versículo 22. La declaración de que la vida eterna es un regalo y no un pago es la base para decir que la vida eterna es el resultado de la santificación. Versículo 22: la vida eterna es el resultado de la santificación “porque,” versículo 23: la vida eterna es un regalo. Lo que significa que la santificación es también un regalo. “Habiendo sido libertados del pecado” es un regalo de Dios. “Hechos siervos de Dios” es un regalo de Dios. “Teniendo por vuestro fruto” (o “obteniendo por vuestro beneficio” es un regalo de Dios. Su resultado, “la santificación,” es un regalo de Dios. ¿Por qué? Porque la vida eterna, la cual es el resultado de estas cosas, es un regalo de Dios.

Si la santidad que usted debe tener para heredar la vida eterna no es un regalo de Dios, entonces la vida eterna no es un regalo de Dios. Sería como decir: Le proporcionaré un paseo gratis en la Amtrax Empire Builder (Compañía Ferroviaria Estadounidense) a Seattle. Es un regalo. Pero usted tiene que presentar un boleto al subir al tren, y yo no le daré el dinero para el boleto. Bien, entonces, el paseo en tren no es un regalo.

Así es con el versículo 22. Si la vida eterna es el resultado de la santificación (el boleto para el tren) y la santificación no es un regalo, entonces la vida eterna no es un regalo. Pero el versículo 23 dice que la vida eterna es un regalo. Y así el boleto será pagado. Eso también será un regalo.

Vemos esta verdad mucho más clara en el versículo 17: “Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis obedientes de corazón.” Las gracias serán para Dios de que nos hicimos obedientes a la enseñanza de la Biblia, porque nuestra obediencia a la Biblia es un regalo de Dios. O sea, la santificación es un regalo de Dios, así como la vida eterna lo es. ¡Y que precioso regalo es! ¡Y, oh, cuan agradecidos y humillados debemos estar (1 a los Corintios)!

¿Qué Hay de Nuestras Propias Elecciones?
Tratemos ahora con dos aplicaciones prácticas de esta enseñanza.

Primero, ¿qué hay acerca de vuestra propia obediencia—vuestras propias elecciones para hacer lo que Romanos 6 nos llama a hacer? Tan claro como Romanos 6 enseña que la santificación es un regalo, también enseña que lo es nuestro acto de obediencia. La santificación es algo que nosotros hacemos. Lo haremos. Usted puede ver esto más claramente en al menos cuatro versículos.

Versículo 11: “Consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.” Este es un mandamiento para hacer algo con su mente: para considerar, y para pensar de cierta manera. No ser pasivos es un mandamiento.

Versículo 12: “No reine el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que no obedezcáis sus lujurias.” Este es un mandamiento para pelear contra el pecado y derrotar sus deseos engañosos.

Versículo 13: Ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.” Este es un mandamiento a tomar las partes de su cuerpo y ponerlas al servicio de Dios, para justicia. Es un llamado contra la pasividad. Debemos actuar. Debemos elegir. Debemos preferir un camino sobre otro. Esto es santificación.

Versículo 19b esencialmente repite el versículo 13: “De la manera que presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad, para iniquidad, así ahora presentad vuestros miembros como esclavos a la justicia para santificación.” Este es un mandamiento. Nosotros obedecemos. Actuamos. Escogemos. Preferimos. Y el efecto es la santificación.

Nuestro Actuar y Nuestra Elección son un Regalo de Dios
Entonces, ¿cómo unimos estas dos verdades? 1) La santificación es un regalo de Dios, y 2) la santificación es algo que usted hace, algo que usted elige. Es una serie de preferencias que usted tiene y expresa.

La respuesta es que vuestro obrar es el regalo de Dios. Vuestra elección es el regalo de Dios. Vuestra preferencia de Dios sobre el pecado es el regalo de Dios. Seamos cuidadosos de cómo pensamos acerca de esto. ¿Y qué si alguien dice, “Puesto que la santificación es el regalo de Dios, no necesito hacer nada”? Bien, eso sería como decir, “Puesto que mi obrar es el regalo de Dios, no necesito hacer nada. El regalo de Dios de la santificación no es a cambio de vuestro obrar, o de vuestra elección y preferencia de Dios. El regalo de Dios es vuestro obrar, vuestra elección, vuestra preferencia de Dios. Así que no resbale dentro de esa manera de hablar o pensar.

Hay dos lugares clásicos en el Nuevo Testamento fuera de Romanos 6 que capturan esta verdad: que nosotros actuamos y elegimos, y ese actuar y esa elección son el regalo de Dios. Es realmente nuestro acto y es realmente su regalo. Es realmente nuestra elección y es realmente su regalo.

Uno es Filipenses 2: 12-13, “Así que, amados míos, tal como habéis obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; 13 porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito.” Aquí se nos manda a “obedecer”- “tal como siempre habéis obedecido,…ahora mucho más.” Y esta obediencia se describe en términos de “ocuparse en la salvación.” Obedecemos y obramos. Es nuestra acción y nuestra elección. Pero por debajo de nuestro obrar y nuestra disposición está Dios ofreciendo la disposición, el dar y el obrar “Porque Dios es el que obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito.” Es realmente nuestra obra y es realmente su regalo. Es realmente nuestra voluntad y es realmente su regalo.

El otro texto es Filipenses 3:12, “No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.” Aquí Pablo nos da el modelo de como pensar sobre los esfuerzos - las elecciones y las acciones - de la santificación. El dice, no soy perfecto. Pero sigo adelante. Actúo. No estoy pasivo me esfuerzo por alcanzar algo. ¿Y qué es eso? “A fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.” Su esfuerzo por poseer a Cristo es porque Cristo se ha esforzado y le ha alcanzado.

Así que si alguien dice, “Bien, si Cristo realmente me ha alcanzado, no necesito seguir adelante, obedecer y elegir la justicia,” esa persona muestra que probablemente no ha sido alcanzada por Cristo. ¿Por qué? Porque Pablo enseña que el hecho de que Cristo nos alcanza es porque somos capaces de alcanzarle. Si usted no quiere más de Cristo y parecerse más a Cristo, cada día, y cada semana, probablemente usted no tiene a Cristo en usted. El hecho de que Cristo nos alcanza no sustituye nuestro alcance de él. Inspira y capacita nuestro alcance de él.

Entonces, seamos Bíblicamente obedientes. La santificación es nuestra obra y nuestra obra es el regalo de Dios. La santificación es nuestra disposición y nuestra disposición es el regalo de Dios. Somos responsables por nuestras acciones, y Dios es soberano sobre nuestras acciones. Entonces dispongámonos y obremos con todas nuestras fuerzas en la causa de la justicia y el amor, porque nuestra voluntad, nuestra obra y nuestra fuerza es el regalo de Dios. Y mientras más energía gastamos de esta manera, mayor es la gloria que Dios recibe en nuestra santidad y nos hacemos más santos. “El que sirve que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado” (1 de Pedro 4: 11; ver 2 a los Tesalonicenses 1:11-12).

Tres Formas de Enfocar las Preguntas
Lo qué nos guía a la segunda aplicación práctica de estas dos verdades es que la santificación es nuestra obra y el regalo de Dios. Hay una respuesta espiritual a estas verdades y una respuesta natural. El hombre natural, separado del Espíritu de Dios, no recibe las cosas del Espíritu (1 a los Corintios 2:14). Si las lleva a su mente, es como un ciego llevando un tablón de dos por cuatro pulgadas y de ocho pies de largo a través de una tienda china. Los tablones eran muy útiles para sostener algunas vigas en la habitación. Pero en las manos de una persona no espiritual rompe cosas.

Luego la gente toma estas verdades y solo ve problemas. Si la fe y la santidad son regalos de Dios, ¿qué pasa con la gente que no tiene fe? ¿Qué pasa con nosotros los cristianos que no tenemos tanta santidad como debiéramos? ¿Qué pasa con la motivación y la responsabilidad? ¿Cómo seré realmente motivado a actuar, si mi actuar es el regalo de Dios? ¿Cómo seré encontrado responsable por mis actos si mis actos son regalos de Dios? Esto es todo lo que el hombre natural puede hacer con estas verdades. Están en su cabeza, pero no se siente desesperado por ellas; no ve ninguna oportunidad entre su condición y estas realidades; no ve belleza en ellas; no siente gratitud por ellas. Solo se mantiene chocando su tablón en la tienda china. Y cada vez que rompe otro cristal se siente más justificado al pensar que este es un tablón estúpido, y estas son enseñanzas tontas.

Hay otro tipo de respuesta—una respuesta espiritual. La gente espiritual—la gente que son guiados por el espíritu de Cristo—son también personas con cerebro. Ellos también ven los problemas que esas verdades causan por las mentes finitas y caídas. Ellos trabajan pacientemente para resolver esos problemas, pero esa no es su principal respuesta a tesoros como estos. Principalmente las reciben como pan para su hambre, como bebida para su sed, como bálsamo para sus ojos espirituales y como un tesoro para su ruina espiritual.

Tal vez yo pueda resumir la respuesta espiritual y hacerle un llamado usando la vieja sigla, AOCAA.

A — ADMITA su necesidad. Las personas espirituales se sienten desesperadas como esclavos del pecado y admiten que lo son. No pueden hacer nada sin los regalos de Dios. Por tanto estas verdades se ajustan a su propia autovaloración. Por lo que el orgullo no puede recibir estas cosas. Las verdades no se ajustan a la manera en que ellos ven las cosas. Entonces admita en esta mañana que usted sin los regalos de Dios es impotente para hacer lo que necesita hacer.

O—ORE por el regalo de Dios. Pídaselo. Cuando una persona espiritual escucha que Dios tiene un regalo, su principal respuesta no es comenzar a hacer un listado de los problemas intelectuales que este regalo crea. Su respuesta es sentir necesidad por el regalo y querer el regalo y orar por el regalo. Entonces, ore por el regalo de la santificación. Y no ore solo una vez. Ore sin cesar.

C—CONFIE en las promesas de Dios. Toda obediencia aceptable a Dios en la Biblia es obediencia que provine de fe. Si la elección que enfrentas entre el pecado y Dios es sobre el dinero, toma una promesa particular en mano, pronúnciala y cuenta con ella. “Y mi Dios suplirá a todas vuestras necesidades” (Filipenses 4:19). Admita su necesidad desesperada sin los regalos de Dios. Ore por los regalos de fe y santidad. Confíe en una promesa superior.

A—ACTÚE en obediencia a los mandamientos de Dios. Haga lo que él dice. Resista activamente al pecado. Dirija su mente hacia las cosas santas. Presente sus miembros a Dios como instrumentos de justicia. Este es su obrar. Usted debe desearlo y debe hacerlo. Saliendo de la cama. Abriendo su Biblia. Haciendo los ejercicios que necesita. Diciéndole a su esposa que lo siente. Apagando la television. Estas son sus elecciones y sus actos. Y los regalos de Dios. Por tanto confíe en su regalo, y ponga en acción su obediencia.

A—AGRADÉZCALE por sus regalos. Cuando usted ha obedecido, agradezca a Dios. Únase a Pablo en Romanos 6:17, “Gracias a Dios, que os hicisteis obedientes de corazón.” Lo que significa, dar a Dios la gloria por cada bien y cada regalo perfecto en su vida. Humíllese por sus fallas, y sea agradecido por sus logros. La gente humilde y agradecida heredará la vida eterna. Porque la humildad y la gratitud son el regalo de Dios.

Que Dios nos de especialmente estas cosas en esta navidad: humildad y gratitud. Eso es lo que siento en cierta medida mientras que el año llega a su final: humillaos ante la debilidad y las fallas de mi liderazgo y agradezcan a Dios por cada bendición que hemos recibido. Amén.

By John Piper


Gracias a :
The Free Gift of God Is Eternal Life, Part 2 (Spanish) :: Desiring God Christian Resource Library


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Dos Razones Fundamentales De Por Las Que Deberíamos Amar A Nuestros Enemigos.

Existen dos razones principales por las que los cristianos deberían actuar de esta manera.
Una es que este comportamiento revela algo de la manera en que Dios es. Dios es misericordioso, “hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:45). “No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.” (Salmo 103:10) “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32) Así que cuando los cristianos vivimos de esta manera, mostramos un poco de lo que Dios es.

La segunda razón es que los corazones de los cristianos están satisfechos con Dios y no están guiados por el ansia de venganza o auto exaltación, el dinero o la seguridad terrenal. Dios se ha convertido en nuestro tesoro y estamos completamente satisfechos, así nosotros no tratamos a nuestros adversarios por nuestro propio sentido de necesidad e inseguridad, sino por nuestra propia plenitud de la satisfactoria gloria de Dios. Hebreos 10:34 “Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo [eso es, sin represalias], sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.” Lo que aleja al impulso de venganza es nuestra profunda confianza en que este mundo no es nuestro hogar, y que Dios es nuestro nos satisface completamente y es nuestro premio plenamente asegurado.

Así que vemos en las dos razones para amar a nuestros enemigos lo mismo: Dios muestra ser quien realmente es, Dios misericordioso y Dios de gloria que satisface. La razón suprema para ser misericordioso es glorificar a Dios —engrandecerlo ante los ojos del hombre.

By John Piper



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Esta usted Seguro que ira al cielo a estar con Dios ?

Si Dios preguntara , Por que debo dejarte entrar en mi Cielo??
Si uste no esta seguro de la respuesta o tiene dudas por favor siga leyendo; esta puede ser la mejor inversion de tiempo o la mas importante de su vida!.

Como podemos estar seguro que iremos al cielo ??
La Biblia dice que debemos saber algunas cosas primero antes de estar seguro de eso.

En Juan 5:13 dice Estas cosas las he escrito para que sepais que teneis vida eterna. Primeramente el Cielo , la vida eterna es un regalo . Dios dice en su palabra que La dadiva o regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesus Romanos 6:23 Si un Regalo y como todo regalo no se puede ganar , por lo tanto ningun esfuerzo personal ninguna buena obra ninguna actividad religiosa de Ud haga le conseguira un lugar en el CIELO.

Efesios dice Porque por Gracias sois salvo por medio de la fe no por obras para que Nadie se Glorie.
Porque nadie puede ganar el cielo por sus propios meritos? Por que todos pecamos y estamos destituidos de la Gloria de Dios. Romanos 3:23. El Pecar es transgresion a la Ley de Dios , incluye cosas como la mentira , la hipocresia , los malos pensamientos , las pasiones desordenadas , robar , etc. Y por causa de esto No puedes salvarte a ti mismo . Si Ud . esta deseando salvarse por su buena conducta , por que talvez dice no he hecho nada malo !! entonces sabe cuando bueno tiene que ser? La Biblia dice que tendra que ser perfecto y la Biblia dice : Sed pues perfecto como mi padre que esta en los cielos es perfecto. Mateo 5:48 Porque cualquiera que guarde toda la ley pero ofendiere en un punto se hace culpable de todos. Santiago 2:10

Con un estandar tan alto nadie podra salvarse. Pero sin embargo a pesar de nuestros pecados Dios es misericordioso Y ha enviado a su unico Hijo Jesus a morir en la cruz a derramar su sangre para quitar el pecado del mundo. Dios es Justo y necesita castigar el pecado de la humanidad la Biblia dice que la paga del pecado es muerte pero tambien dice que el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesus , Mas a todos lo que en el cree no se perderan y tendran vida eterna , pero necesitas creer en que Dios ha enviado a este mundo a su unico hijo a morir en la cruz para darnos la salvacion , sin poner mas ya Dios lo ha hecho todo. Solo necesitas confiarte tener fe en que Dios te ha dado ese regalo aceptarlo y seras salvo. Si esta es tu decision , te felicito porque es la mas importante de tu vida .
Si tienes dudas preguntas , escribe trataremos de ayudarte.


Por Favor no salgas de este sitio sin antes estar seguro de tu respusta!! No has entrado aqui por casualidad.


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